27 enero 2007

Arrojado de los cielos a este limbo, donde campan a placer siniestros bichos, que amparados en aspectos bondadosos, indolentes, con paciencia, ávidamente, se apoltronan y se soban complacidos, mientras guardan lo ganado en nuestros nichos.

Ya clarean los albores de otro tiempo, en que arderán las pieles de cordero, calentando con su fuego las conciencias, que tan frías este invierno está volviendo.FJFR07

6 comentarios:

ras dijo...

Sevilla me mata y madrid me resucita...

Pepe Ortega dijo...

Recuerda que aún hay lumbre en los hogares lejanos del campo.

Un saludito, lo de quedar lo posponemos mejor, tuve un tropiezo.

Un Abrazo fuerte profe.

ras dijo...

Es impresionante esta premonición de la crisis, esta clarividencia, me quito el sombrero (hipotéticamente porque no llevo sombrero, de hecho los sombreros me molestan, no sé me pica la cabeza, me dan calor... en fin).

Anónimo dijo...

Pues a mí si me gustan los sombreros, tengo varios y me los pongo a menudo, también tengo gorras y gorros, no sé... creo que tengo hasta cuernos!

Anónimo dijo...

No te preocupes, mucha gente tiene cuernos, casi todos tenemos (si contamos los cuernos latentes, hereditarios, genéticos, etc.) los cuernos no son malos en si, es la sociedad la que los hace malos con sus prejuicios y su falsedad, prefiero mil veces alguien con cuernos que un descornado sin corazón... como tantos.

Anónimo dijo...

pozí!